El Valle de Tandil inicia una nueva etapa con el regreso a los 18 hoyos

30 Mar 2026

El Valle de Tandil Golf Club dio un paso clave en su proceso de transformación con la realización del Torneo de Reapertura y la vuelta al juego con los 18 hoyos completos. Este hito marca el inicio de una nueva etapa en el rediseño integral de la cancha, un proyecto que busca elevar la calidad de la experiencia y proyectar a Tandil como un destino de golf con servicios de nivel.

Más de 100 jugadores participaron del torneo, que se disputó durante dos jornadas bajo la modalidad Medal Play, permitiendo comenzar a recorrer en competencia el nuevo trazado, especialmente los hoyos 10 al 18, recientemente finalizados.

Sin embargo, más allá del evento deportivo, este momento representa el comienzo de un proceso. La cancha inicia ahora una etapa de adaptación, propia de toda transformación de esta escala, en la que los nuevos greens, el césped y el diseño irán evolucionando hasta alcanzar su mejor versión.

El rediseño incorpora criterios técnicos orientados a mejorar la calidad del juego: un recorrido más fluido, menor pendiente, mayor visibilidad de las zonas de juego y greens construidos bajo estándares internacionales. Estos cambios buscan ofrecer una cancha más estratégica, caminable y disfrutable para jugadores de todos los niveles.

En este contexto, Pedro Málaga, gerente del club, destacó:

“Poder llegar a esta instancia, con los 18 hoyos nuevamente en juego, es el resultado de un gran trabajo de todo el equipo. La obra se desarrolló dentro de los plazos previstos e incluso logramos finalizar esta primera etapa un mes antes de lo planificado”.

La iniciativa forma parte de una visión más amplia impulsada por Grupo Faro Verde, que entiende al golf como un motor de desarrollo territorial. La articulación entre la cancha, la propuesta hotelera y los servicios asociados permite construir una experiencia integral, capaz de atraer jugadores de distintas regiones y consolidar a Tandil dentro del mapa del golf.

Este camino no se agota en la obra. Es un proceso en evolución, que requiere tiempo, trabajo y consistencia para que cada componente —desde el diseño hasta el mantenimiento— alcance su máximo potencial.

Con esta nueva etapa, El Valle de Tandil comienza a construir una cancha que no solo mejora su propuesta deportiva, sino que también se integra a una visión de largo plazo: impulsar el crecimiento del destino, elevando los estándares y generando una propuesta de valor basada en calidad, experiencia y entorno.